Una ola de traspasos, en busca de más renta, hace caer depósitos en dólares

El stock privado bajó 6% en 40 días por pases a Letes y suscripciones a fondos comunes

Por primera vez desde que se quitó el cepo cambiario los bancos están resignando depósitos en dólares: los ahorristas retiraron de sus cuentas una cifra cercana a los US$ 1500 millones sólo en los últimos 40 días.

El fenómeno nada tiene que ver con un súbito brote de desconfianza, sino que está vinculado con la búsqueda de una mayor rentabilidad.

Según reportan desde los propios bancos, la caída responde a un traspaso hacia colocaciones en letras del tesoro (Letes) o fondos comunes de inversión (FCI) que invierten en esta clase de títulos en dólares u otros similares y ofrecen al ahorrista una renta hasta 8 veces superior a la que ofrece un depósito bancario. Y está avalada por ellos (algunos han comenzado compañas publicitarias al respecto, como en el caso del Santander Río), dado que acumularon una liquidez ociosa cercana a los US$ 10.000 millones en los últimos meses y conviven con los reclamos de mayor renta de parte de sus depositantes que buscan "tercerizar".

Según estadísticas del BCRA, el sistema paga tasas promedio del 0,2 al 0,5% anual por un plazo fijo minorista en dólares (inferior a US$ 100.000). Pero el Tesoro paga tasas del 2,8 al 3,4% por las Letes que ofrece al mercado cada 15 días y algunos FCI en dólares lo elevan a entre 4 y 5% anual; aunque conviene asesorarse bien sobre los costos asociados (comisiones de las cuentas comitentes o cargos de custodia de los instrumentos) para poder comparar retornos netos.

La diferencia es importante y es la que hizo que el stock de depósitos privados en dólares, que habían tocado un piso de US$ 6550 millones en plena vigencia del cepo y a recuperarse de manera vigorosa e ininterrumpida al punto de llegar a US$ 24.788 millones 15 meses después (a mediados de abril), retrocediera 6% desde entonces, para ubicarse en US$ 23.300 millones en la actualidad.

Parte de la fuga estuvo estimulada por el cambio en el sistema de adjudicación que, este mes, introdujo el Gobierno en las subasta de Letes, al darles prioridad a las órdenes minoristas (por hasta US$ 50.000 nominales).

Esa modificación logró que un mayor número de pequeños y medianos inversores resultaran adjudicatarios, dado que antes la asignación de estos títulos se hacía a prorrateo pleno y los fondos inflaban sus pedidos para asegurarse las adjudicaciones. No en vano, por caso, los depósitos en dólares cayeron en casi US$ 350 millones el viernes 12, fecha de liquidación de la penúltima colocación de Letes.

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